sábado, 14 de abril de 2012

French Quarter Festival, día 2

Tab Benoit
Fue un día tremendo. Tanta música condensada en tan poco tiempo sólo puede ocurrir en Nueva Orleans. Y yo ni siquiera vi el 5% de todo lo que hubo. Pero el 100% de lo que yo vi fue increíble. Desde los legendarios Walter "Wolfman" Washington y Cyril Neville hasta guitarristas incendiarios como Tab Benoit, Mike Zito y Devon Allman.

Por la mañana le di un respiro a la música y me dediqué a recorrer un poco la ciudad. Tomé un tranvía y me fui para el lado del District Garden para ver esas mansiones que son tan típicas de Louisiana. Después me comí un suculento Po Boy, el sándwich por excelencia de esta zona, y me fui de nuevo al Woldenberg Riverfront Park para seguir viendo shows.

Irene Sage
El primero fue un tributo a una leyenda de los pantanos, Coco Robicheaux, quien murió en noviembre del año pasado. El homenaje estuvo a cargo de Irene Sage Band que, combinando armonías vocales y un sonido southern soul, lograron energizar a la gente. Uno de los invitados fue Walter "Wolfman" Washington y también algunos de los miembros de la banda original de Robicheaux. Fue muy emotivo cuando cantaron Walking with the spirit. A mi lado estaba la madre de Robicheaux y se puso a llorar. Lo mismo le pasó a una de las coristas, que resultó ser la viuda del músico. Mientras la banda tocaba un enjambre de avejas empezó a sobrevolar nuestras cabezas. Por suerte duró apenas unos minutos, pero una de ellas me dejó una ronchita de recuerdo en un brazo. La presentadora tomó el micrófono y dijo: "Juro que nunca pasó algo así. Coco, seguro tienes que ver con esto". El cierre fue con una fabulosa versión de I shall be released, de Bob Dylan, para que las lágrimas siguieran surcando mejillas.

Walter "Wolfman" Washington
Después vino el turno de Wolfman junto al trío de jazz, swing, funky y R&B que forma con el tecladista Joe Krown y el baterista Russell Batiste Jr. ¡Tremendo! Un groove poderoso que duró una hora y media exacta y en el que la banda no aflojó un segundo. Entre los temas que tocaron reconocí Use me, de Bill Withers, y You can stay but the noise got to go, de Junior "Guitar" Watson. Wolfman es un guitarrista exquisito que se acopla muy bien al sonido del teclado de Krown. Por momentos parecían poseídos por los espíritus de Grant Green y Jimmy Smith. Wolfman hasta se dio el lujo de un solo con los dientes que le arrancó un grito enfervorizado de aprobación al público.

Devon Allman y Mike Zito
Por la noche fui hasta House of Blues, sobre la calle Decatur, para ver a Tab Benoit. Este ya no era un show gratuito y había que pagar una entrada de 20 dólares. El lugar está muy bueno, bah en realidad es como un mini Disney blusero, con toda la parafernalia y el merchandising, pero con una sala para ver shows excelente. "House of Rules", escuché que se quejaba alguien sobre la rigidez de las reglas lugar.Pero no hay reglas que aguanten cuando hay músicos que son capaces de rockear hasta demoler la casa. Eso hizo de entrada la Royal Southern Brotherhood, una súper banda recientemente formada que sacará su primer disco el mes próximo. Se trata de una fusión de músicos de renombre de distintas partes del sur profundo: Mike Zito y Devon Allman se encargan de las guitarras, Cyril Neville de la percusión, Charlie Wooton del bajo y Yonrico Scott de la batería. ¡Por favor cómo suenan estos muchachos! Guitarras furiosas y puro rock and roll para dejar a todo el mundo en estado de shock. Entre Neville, Zito y el hijo de Gregg Allman se alternan las voces. Se nota que hay una sinergia fenomenal entre ellos. Esta banda dará que hablar.

Tab Benoit
Luego llegó el turno de Tab Benoit. Qué les puedo decir. Es un violero categoría premium. Toca tan rápido y tan fuiroso que es imposible no asombrarse por cada solo o cada yeite. Pero no es un tipo que empleé la piroctenia sonora porque sí. Las raíces del pantano están bien arraigadas en su forma tocar. Hay algo que hace que es cerrar las seis cuerdas con sus dedos y empezar a hacer un sonido rasposo que es demoledor. Tocó muchos de sus temas conocidos y algunos de su último disco, Medicine. La versión de Whole lotta soul fue impresionante. Y la de Night train, arrolladora. También me gustó mucho Fever for the Bayou. No me quiero olvidar del bajista, un gordo lascivo con un ritmo atrapante y mucha potencia. Para el cierre invitó al escenario primero al armonicista Johnny Sansone y luego a los músicos de la Royal Southern Brotherhood para una gran zapada que incluyó una balada, rock and roll y un blues de esos que sirven para que los guitarristas se luzcan con sus mejores punteos. Todo terminó a la 1 de la madrugada. La noche estaba exquisita y me fui caminando a mi hotel con un zumbido en los oídos y una sensación de profunda satisfacción.
Tab Benoit y Cyril Neville




2 comentarios:

Anónimo dijo...

zarpado

Dani Delgado dijo...

hey! Devon y su banda honey tribe...es mortal!! disfrute Martín se lo tiene merecido!