jueves, 4 de abril de 2013

El mes de Muddy Waters

Hace 100 años, en el pequeño poblado de Rolling Fork, en Mississippi, nacía Muddy Waters. Dentro de unos pocos días, el 30 de abril, se cumplirán 30 años de su muerte. Así que este es el mes en el que, los amantes del blues, tenemos la obligación de homenajearlo escuchando su música, porque él fue uno de las figuras más trascendentes del género: puso la piedra basal del blues de Chicago, compuso infinidad de clásicos y grabó gran cantidad de discos memorables. Además, le dio espacio en su banda a decenas de músicos de primer nivel, como Little Walter, James Cotton, John Primer, Bob Margolin y Pinetop Perkins, entre otros; y fue un emblema de los rockeros de los 60, esos que le dieron al rock su verdadera identidad.

No pretendo con este post recrear su biografía, ya que hay muchas y muy buenas circulando en la red y en libros especializados. La idea es rescatar cinco discos para que aquellos que todavía no tuvieron la dicha de escucharlo puedan empezar a hacerlo, y los que ya los escuchamos miles de veces, lo hagamos mil veces más.

Trouble No More: Singles 1955-1959. Esta es una excelente compilación que da cuenta de la época más creativa y extraordinaria del blues de Chicago. Como parte del exquisito catálogo de Chess Records, este álbum contiene doce canciones definitivas, entre las que se destacan la que da nombre al disco, Close to you, Rock me y Mean mistreater. En las diferentes sesiones que aquí están incluidas participaron Little Walter, Jimmy Rogers, Otis Spann, James Cotton, Willie Dixon y Walter Horton, todas figuras rutilantes de la Selección Mundial del Blues.

At Newport (1960). Este disco retrata el sonido en vivo de una época. Fue grabado en el mítico festival de jazz, ante un público difícil. Los temas que contiene son Hoochie coochie man, Got my mojo working, Baby please don’t go y I feel so bad, entre otros. La banda es demoledora, tal vez una de las mejores que tuvo: Otis Spann en piano, James Cotton en armónica, Pat Hare en guitarra, Francis Clay en batería, más Andrew Stephens en bajo. Una obra imprescindible.

Folk Singer (1963). Este sería el disco “unplugged” de Muddy Waters. Lo acompañan Willie Dixon en contrabajo, Buddy Guy en guitarra y Clifton James en batería. El sonido oscila entre el espíritu del blues de Chicago y la esencia misma del Delta del Mississippi. Muddy canta con vigor Country boy, The same thing, Long distance call y You can't lose what you never had. La versión de Feels like going home es extraordinaria por dos motivos: la encara solo con su guitarra y recrea el blues rural tal cual lo aprendió de joven entre plantaciones de algodón.

Fathers and sons (1969). Este álbum fue grabado el mismo año en que se realizó el festival de Woodstock y significó una especie de aceptación de los viejos bluseros a los jóvenes que venían tocando blues con esmero y pasión. Muddy Waters es la voz cantante y Otis Spann se destaca en el piano. Los acompañan el genial Michael Bloomfield y Elvin Bishop en guitarra, y Paul Butterfield en armónica. Buddy Miles y Sam Lay alternan en batería, mientras que Donald “Duck” Dunn y Phil Upchurch lo hacen en el bajo. El track list lo conforman temas como I’m ready, Walkin' thru the park, Long distance call y Blow wind blow.

Hard again (1977). Es el primero de una serie de discos en los que fue producido por Johnny Winter. El albino realmente logró captar un diálogo visceral y profundo entre Muddy y su banda, integrada por James Cotton, Bob Margolin, Pinetop Perkins, Charles Calmese y Willie “Big Eyes” Smith, una pieza fundamental del groove de este entramado. El albino, por supuesto, también aporta el sonido de su guitarra y algunos solos. Los temas que se destacan son Manish boy, Deep down in Florida, I can't be satisfied, The blues had a baby and they named it rock & roll. Es blues de Chicago en su maxima expresión.

2 comentarios:

RAFA dijo...

probablemente los discos que mas he esuchado de Muddy. Que lastima los jovenes de hoy en dia, que no saben ni quien es. un abrazo,

luther blues dijo...

Cinco joyas de las tantas que tuvo pero si tengo que elegir una sin dudas opto por Fathers and sons .
Un trabajo formidable sin desmerecer a los demas en donde los guitarristas blacos (Bloomfield & Bishop)estan en su punto maximo .
Un abrazo