viernes, 17 de agosto de 2012

Bentonia blues


Jimmy "Duck" Holmes
Bentonia es un pequeño pueblo de 500 habitantes que está en el condado de Yazoo. Si bien no está dentro del área del Delta del Mississippi, entró en la historia grande del género gracias a su hijo pródigo, el legendario Skip James. Él y, luego, el bluesman Jack Owens definieron lo que hoy se conoce como Bentonia blues o Bentonia school: una forma de tocar la guitarra con una afinación en Re menor abierto, sin púa, creando atrapantes líneas de bajo. No hace falta más que escuchar los discos de Skip James, tanto las grabaciones de la década del 30 como las de los 60, para darse cuenta que fue uno de los músicos más innovadores del sur profundo.

Skip James
La historia cuenta que Skip James aprendió a tocar de esa manera gracias a la influencia del bluesman Henry Stuckey, quien había desarrollado un estilo muy particular que aprendió en Francia durante la Primera Guerra Mundial, luego de escuchar a un soldado de la repartición que había enviado Bahamas. Stuckey nunca llegó a grabar pero James y Owens absorbieron su sonido y le imprimieron letras oscuras e introspectivas. James fue el creador de clásicos inigualables: Hard time killin' floor blues, Devil got my woman y I’m so glad, tema que deslumbró a Eric Clapton en los 60 y reconvirtió en la poderosa canción de Cream.

Jack Owens
Skip James murió en 1969 y Owens, en 1997. Sin embargo, el blues en Bentonia sigue vivo por el impulso y la pasión de un solo hombre. Allí funciona el Blue Front Café, el juke joint más viejo del estado y su dueño, Jimmy “Duck” Holmes, es el responsable de que la tradición se mantenga viva.

Blue Front Cafe
Holmes nació en 1947. Sus padres, Carey and Mary Holmes, que se dedicaban a juntar algodón, decidieron abrir el Blue Front Café un año después. El blues se fue metiendo en el cuerpo del pequeño Jimmy como un virus salvaje. En los 70, cuando rondaba los veintitantos, se hizo cargo del bar. La decoración no varió mucho desde entonces. Se trata de un local con techo a dos aguas, unas pocas mesas con sillas destartaladas, una barra que sirve bebidas alcohólicas y unos amplificadores recostados sobre un costado para que se ubiquen los músicos. Una de las paredes tiene pegadas decenas de fotos y recortes de diarios de músicos de blues que pasaron por el lugar, como una especie de Wall of Fame. Jack Owens se presentó allí cientos de veces. Otro que lo hizo en varias oportunidades fue el armonicista Bud Spires. Hoy, sino estña de gira, Jimmy “Duck” Holmes anima las noches de los fines de semana.

Como tantos otros bluesmen del sur de los Estados Unidos, Holmes fue grabado por Alan Lomax en la década del 70, aunque recién pudo editar su primer álbum en 2006. Back to Bentonia fue también el primero de los tres discos que grabó para el sello Broke & Hungry. Los otros dos fueron Done got tired of tryin' (2007) y Ain’t it lonesome (2010). En el medio fue contratado por Fat Possum, la discográfica del norte de Mississippi responsable de las grabaciones de Junior Kimbrough y R.L. Burnside, para grabar Gonna get old someday, que vio la luz en 2008 y es probablemente su trabajo más consistente. El heredero de la escuela de Bentonia sigue firme con su guitarra en su pequeño y humilde juke joint, uno de esos lugares como los que ya no quedan en el Mississippi.


2 comentarios:

Juan Urbano López dijo...

Excelente, Martin!

Sinuhe, el que es... dijo...

Muchas gracias, Martin, por brindarnos una historia más de la gente que han hecho del blues un género que permanecerá por siempre.

Saludos!!