jueves, 9 de agosto de 2012

Crónicas mordaces

Este disco podría ser un anexo del anterior, Pull up some dust and sit down (2011), porque aquí Cooder se mece otra vez entre la música de raíces, especialmente el folk y el blues. Las canciones de Election special pueden considerarse crónicas de los Estados Unidos de hoy. Las letras se centran en las próximas elecciones presidenciales, en algunos personajes y situaciones reprochables de la política de Washington.

Ry Cooder hizo de todo en los últimos 40 años: tuvo una banda de blues junto a Taj Mahal (Rising Sons), tocó con los Rolling Stones (Let It Bleed y Sticky Fingers), grabó junto al músico africano Ali Farka Touré (con quien ganó un Grammy), y fue responsable del redescubrimiento de los músicos cubanos enrolados bajo el nombre de Buena Vista Social Club. Además tocó en sesiones de Warren Zevon, John Hiatt, Aaron Neville y participó de las bandas de sonido de cuatro películas: Crossroads (Ralph Macchio), Primary colors (John Travolta), Last man standing (Bruce Willis) y Paris, Texas (Nastassja Kinski). Toda su carrera, además, estuvo marcada por una particularidad: se presentó muy pocas veces en vivo. “No me importan los aplausos”, dijo más de una vez.

A los 65 años sigue completamente involucrado en la música, a la que le agregó el condimento de la crítica política. Election special es un álbum minimalista, en el que Cooder toca la guitarra, la mandolina y el bajo, y sólo lo acompaña su hijo Joachim en batería. Las canciones tienen un sabor agridulce; son cuestionamientos duros al sistema mezclados con agudas humoradas. Seguramente la que más dará de hablar es Mutt Romney blues, dedicada al candidato republicano que tratará de desplazar de la Casa Blanca a Barak Obama. El nombre viene de un juego de palabras: el político se llama Mitt y “Mutt” significa estúpido, ignorante. El narrador de la canción es el viejo perro de Rommey, Seamus, al que ató al techo de su auto durante un viaje de vacaciones junto a su familia en 1983. El pobre animal estuvo doce horas a la intemperie. La letra dice: “No se ve bien, no parece estar bien / Calor durante el día, frío por la noche / Adónde voy, no lo sé”. Más allá de la letra, se trata de un blues fabuloso inspirado probablemente en el sonido del slide de Fred McDowell.

Cold, cold feeling es otro blues arrastrado en el que el narrador es Obama y dice: “Caminé de punta a punta por la Casa Blanca (…) y no tuve nada más que un frío, frío blues presidencial”. Este tema, así como el mencionado antes, están en la línea de John Lee Hooker for president, del álbum anterior. Pero sin duda la letra más áspera, en la que Cooder cuestiona sin pudor las violaciones a los derechos humanos cometidos por el gobierno de su país en el mundo, es la de Take your hands off it. Con un ritmo más animado, como si fuera un country rock bien crudo, les dice a los funcionarios: “Saquen sus sangrientas manos de nuestra Constitución”.

En total son nueve temas, nueve crónicas mordaces. Es la banda de sonido de una época marcada por el recorte de los derechos civiles, falsas promesas, falta de empleo, ejecuciones hipotecarias y desigualdad.

4 comentarios:

Goyo Delta Blues dijo...

gran noticia! gran!

Agustín Roca dijo...

otro mas?.. que rapido salio. gracias Martin

AntonioR dijo...

Estupenda entrada;en mi blog, a lo largo de este mes, haré reseñas individualizadas de cada una de las canciones. Saludos

luther blues dijo...

Grande Ry ,siempre sacudiendo el avispero musical y mas ahora con gran carga politica .Un crack !
Excelente reseña
Un abrazo