domingo, 20 de mayo de 2012

Decálogo de blues rock


El nuevo disco de Joe Bonamassa es un verdadero decálogo del blues rock. Es la consagración absoluta de un artista inquieto, en constante crecimiento, que todo lo que hace es mejor que lo que ya hizo. A pocos días de su visita a Buenos Aires, el lanzamiento de Driving towards the daylight es un anticipo fabuloso para empezar a palpitar uno de los grandes shows de este año.

En su flamante álbum, Bonamassa combina viejas canciones de maestros del blues así como también de Tom Waits y Bill Withers con algunas composiciones propias, todas tamizadas con su estilo furibundo de tocar la guitarra. El disco empieza con todo: Dislocated boy tiene el sello clásico de Bonamassa: riffs poderosos, solos demenciales y voz potente. Luego sigue con un cover enérgico de Stones in my passways, de Robert Johnson. Más de 80 años separan a las dos versiones y una coincidencia las une: Bonamassa y Johnson nacieron el mismo día, el 8 de mayo. El tercer tema es la balada que da nombre al disco, se trata de una de las composiciones más sólidas, y el guitarrista suena con mucha fuerza y pasión.

Bonamassa & Harrison Whiford
El segundo cover, Who’s been talking, comienza con una vieja grabación de Howlin’ Wolf hablando sobre la música. El enganche furioso de la banda y el sonido de Bonamassa arremeten como rayos y centellas. Enseguida se sumerge de nuevo en otro clásico del blues de Chicago, I got all you need, de Willie Dixon, que está en la línea de la anterior, aunque aquí también se destaca el sobrevuelo del hammond B3 de Arlan Schierbaum. Luego deja un poco el blues clásico de lado para involucrarse con una balada épica como A place in my heart, que escribió junto a un ex Whitesnake, Bernie Mardsen.

Lonely town, lonely street, de Bill Withers, mantiene el mismo beat que la original aunque la música es completamente diferente. La guitarra de Bonamassa otra vez suena demoledora y no da respiro. Heavenly soul está destinada a ser uno de sus grandes temas de su carrera. Aunque tiene alguna reminiscencia con The Ballad of John Henry, su melodía más amable. Su entonación aquí demuestra lo mucho que ha progresado con el canto.

Jimmy Barnes
En 1974, Tom Waits grabó el disco The heart of saturday night. El primer tema, New coat of paint, tenía un ritmo taciturno guiado por el sonido de un piano cansino. Aquí, Bonamassa la reescribe a su manera. El disco termina a toda potencia con un rock bien constituido, Somewhere trouble don't go, y Too much ain't enough love, en la que su autor e invitado del disco, el escocés Jimmy Barnes, demuestra porque es uno de los más grandes –y también ignorados- cantantes contemporáneos. En definitiva, Driving towards the daylight tiene once canciones magníficas que confirman que Bonamassa está atravesando el mejor momento de su carrera. En buena hora viene a la Argentina.

1 comentario:

Marcelo Martin Mollo dijo...

discazo,TIENE TODO.