lunes, 6 de febrero de 2012

Key to the highway

Big Bill Broonzy
Fue la primera canción de blues que me cautivó. Después vinieron muchas más: Sweet home Chicago, It hurt’s me too, Going down slow, Ramblin’ on my mind. Pero el efecto que causó en mí Key to the highway fue irreversible. Ya no habría marcha atrás. Fue la llave a mi propia autopista con destino de ida hacia el blues.

La primera versión que escuché fue la que grabó Derek and The Dominos, con Eric Clapton y Duane Allman a la cabeza, en el mítico álbum Layla and other assorted love songs. Me impactó tanto o más que la propia Layla, Nobody knows you when you're down and out o Bell bottom blues, otros temas de ese álbum. Así fue como empecé a indagar en la historia de esa canción. Así, llegué a conocer a un verdadero prócer del blues: apareció ante mí el nombre de Big Bill Broonzy y toda su música. Un hombre que comenzó tocando country blues para luego desarrollar una primitiva versión de blues urbano, previo a la electrificación del sonido que harían en Chicago los músicos que se nucleaban bajo el sello Chess.

Luego, ya en el final de su vida, Broonzy se dedicó al folk blues. Broonzy fue un artista enorme que tuvo su apogeo en la década del cuarenta. Fue por esa época cuando aparecieron las primeras grabaciones de Key to the highway. Lo cierto es que la autoría del tema a veces figura registrado bajo su nombre y otras mencionan a un tal Charles Seeger como el creador. El propio Broonzy admitió en algunas entrevistas que Seeger fue el primero en grabarla. Lo hizo en 1940 pero con un formato de doce compases. Broonzy, junto al amonicista Jazz Gillum grabaron en 1941 una versión sensiblemente diferente de ocho compases y con algunas variaciones en la letra. Eso es algo bastante común en los clásicos del blues de preguerra. Una melodía recorría el Mississippi de sur a norte o los estados sureños de este a oeste y las canciones iban mutando según el artista.

Little Walter
La versión de Key to the highway de Big Bill Broonzy trascendió a su época. En 1958, Little Walter también la hizo propia con su armónica y contribuyó a internacionalizarla. Ese fue justo el año en el que murió Broonzy, por lo que muchos aseguran que fue en homenaje a él. De esa grabación participaron nada menos que Muddy Waters, Willie Dixon y Otis Spann. Desde entonces, la canción se volvió un clásico indiscutido. El cover de Clapton junto a los Dominos surgió de casualidad: en el estudio de al lado estaba grabando el cantante Sam Samudio. Clapton escuchó que estaba con Key to the highway y empezó a zapar junto a Duane Allman. El productor Tom Dowd le dio play a la consola y así quedó registrada de una sola toma. Clapton volvería a grabarla una y otra vez a lo largo de su vida: Eric Clapton’s Rainbow Concert (1973), Riding with the King, junto a B.B. King (2000), y en su doble en vivo One more car, one more rider (2002).

Después hay decenas de versiones más: Johnnie Johnson junto a Keith Richards (Johnnie B. Bad, 1991), John Lee Hooker (Burning Hell, 1959), Eddie Boyd con Peter Green (Eddie Boyd and his Blues Band, 1967), Carey Bell y Lurrie Bell (Second nature, 1991), Freddie King (Getting ready, 1977), Muddy Waters (The London Sessions, 1971), Steve Miller Band (Children of the future, 1968), Sonny Terry y Brownie McGhee (Blues at Newport, 1963) y Buddy Guy con Junior Wells (Last time around-Live at Legends, 1993), entre tantas otras. La letra sintetiza a muchas canciones de blues: un amor que se termina y un hombre despechado que sale a la ruta para tartar de olvidar. Sencilla y contundente. Solamente blues.


3 comentarios:

GoyoDeltaBlues dijo...

muy buena historia!

Juan Urbano Lopez dijo...

Hola Martin,
No me gusta citarme, pero te transcribo algo que escribí hace un tiempo en respuesta a una pregunta sobre este tema:

Charles Seeger es el padre del músico de folk norteamericano Pete Seeger (sí, ese que vino varias veces a la Argentina y tocaba con León Gieco). Charles fue un etnomusicólogo de importancia, que coleccionaba canciones folklóricas, en el estilo de lo que hacían John A. y Alan Lomax (con este último Pete hizo algunos viajes). La historia dice que en New York se reunían una serie de "intelectuales de izquierda" (si es que existe algo parecido a la izquierda en USA), pacifistas (comienzos de la Segunda Guerra), folkloristas y músicos, entre ellos Brownie McGhee, Sonny Terry, Leadbelly, Josh White, Woody Guthrie, Burl Ives, los Lomax, etc. En algún momento formaron un grupo que se llamó The Almanac Singers para hacer presentaciones.

¿Cómo es que figura Charles Seeger como compositor del tema junto a Broonzy? Uno de los grandes misterios del Blues. Pero para darte una idea, en esa época era casi una práctica habitual que los folkloristas que descubrieran a determinados artistas a los que ayudaban a grabar se "incluyeran" en la autoría del tema. El caso más conocido es John A. Lomax, padre de Alan, a quien se puede ver como co-compositor en un montón de temas de Leadbelly. ¿Por qué hacían esto? Solo podemos especular, los protagonistas están muertos y desgraciadamente nadie les preguntó en vida. Bueno, aunque habría que preguntarle por algo que hizo su padre, creo que Pete Seeger sigue vivo, pero debe tener más de 80 años tranquilamente (Alan Lomax, que era prácticamente de la misma edad, murió hace un par de años con más de 80). La principal teoría es que obviamente se beneficiaban de los derechos de autor de estas grabaciones, que tenía un éxito relativo (no sé hasta qué punto recibían "tantas" regalías).

http://bluesurbano.blogspot.com/search?q=key+to+the+highway

Martín Sassone dijo...

Gracias por la explicación Juan. Abrazo