lunes, 2 de marzo de 2015

Sangre, sudor y blues

Fotos: Ramiro Colombatti
Marquise Knox nació en 1991, el mismo año en que B.B. King vino por segunda vez a la Argentina para realizar unos shows en el Luna Park, acontecimiento que marcó el puntapié inicial del auge del blues en nuestro país. Ese período coincidió con la aparición de nuevos músicos en la escena local. Roberto Porzio, Mauro Diana y Gabriel Cabiaglia son algunos de los máximos exponentes de la generación local de los 90, que hizo sus primeras armas en el Blues Special Club de La Boca. Para todos ellos, acostumbrados a tocar con figuras internacionales, los shows con Marquise representaron una experiencia única. Mauro Diana escribió en su Facebook: “Primera vez que toco con un bluesman más chico que yo, desde el primer show nos entendimos como si tocáramos juntos hace años, hasta compusimos un blues juntos que cantó en La Plata, Even worse, (…) Marquise es un pibe talentoso, humilde, laburante y muy inteligente, tiene el mundo por delante”.

Además del show en la ciudad de las diagonales, Marquise se presentó en Chascomus y en El Bardo Bar, en San Telmo. En este último, tuvo que sortear severos percances eléctricos, el micrófono y la guitarra le dieron unos buenos sacudones, hasta que al final le dijo sin disimulo a los músicos: “Estoy cansado de esta mierda. Como no puedo tocar mi guitarra sigo con la armónica”. Lo cierto es que llevó adelante el recital con mucho profesionalismo y talento.

Marquise es como una esponja. Desde muy pequeño absorbió el blues más puro. En la versión de Hoochie coochie man cambió la letra y cantó: “Crecí escuchando a Jimmy Reed mientras en todos lados sonaban los Black Eyed Peas”. Una frase muy interesante que demuestra que la gran mayoría de los jóvenes de color en su país se inclina por la música comercial.

En la hora y media que duró su presentación en El Bardo, demostró que tiene un background musical impresionante, proporcional a su futuro como protagonista de la nueva generación de bluseros. Interpretó la animada Busted, de Ray Charles; descolló con una versión rancia de Mojo Hand, de su ídolo Lightinin’ Hopkins; nos llevó al Mississippi cuando solo con su guitarra tocó Feel like goin' home, de Muddy Waters; y sopló su armónica con mucha garra en Got my mojo working. También reprodujo el estilo de Albert King con un excepcional feeling y rindió homenaje al gran Howlin’ Wolf con el clásico Killing floor.

Marquise sudó de manera descontrolada, tal vez por el hervor de su sangre. Gotas enormes y densas cayeron desde su cabeza y empaparon su camisa. Eso dejó en claro que el blues no sólo lo vive y lo siente, sino que lo transpira también. Dos cosas fueron muy claras la noche del sábado: una que sus solos son a dedo limpio, candentes y afilados. La otra es que confió a pleno en los tres músicos que lo respaldaron, a quienes apenas miró para indicarles que canción seguía y con solo una o dos palabras marcó el pulso de la banda. Porzio, Diana y Cabiaglia mostraron todo su oficio sin titubear.

El desafío de Marquise es que ya lo acepten como un bluesman de fuste y que dejen de considerarlo una joven promesa. Por eso canta con intensidad e irguiendo la frente: “Todo el mundo se pregunta si este joven toca blues, y yo les respondo que no solo lo toco sino que lo canto también”.

11 comentarios:

Jorge Senno dijo...

gracias por la reseña

Mariano Cardozo dijo...

Muy buena reseña del show . Muchas gracias Martin.

Agustín Roca dijo...

buenisimo, Martin!! como siempre!!

Fernando Toral dijo...

se hizo un silencio reverencial cuando se mandó solito con su guitarra en "Feel Like Goin' Home". Si parecía que McKinley Morganfield estaba atento allá arriba!

Criss Rock dijo...

Excelente !!!

Cristina Aguayo dijo...

Ojaja Martin es lo que nos hace falta !

Roberto Porzio dijo...

CAPO MARQUISEE SE LA BANCO A MORIR

Alejandro Sarandon dijo...

genialeeeeeeeeee todos!!!!!!

Luther Blues dijo...

Estuvo muy bueno ,esperemos que vuelva ! Saludos

Mauro Diana dijo...

Gracias Martin, increible experiencia.

Fernando Toral dijo...

Minutos después del show me contó que su madre es de Grenada, Mississippi, tierra natal del gran Magic Slim.