lunes, 4 de agosto de 2014

La vida por el blues


The blues came callin’ es el testimonio de un hombre que lucha por su vida, día a día, sin tregua. En el tema The bottom of the river Walter Trout canta: “Entonces vi mi vida frente a mí y entendí que quería vivir más / y entendí tantas cosas más que antes no comprendía / vi a todas las personas que amé y todo lo que hice mal / los lugares que dejé atrás y los que pertenezco / escuché una voz adentro mío que parecía que lloraba / y la escuché gritar tan fuerte ‘es la hora en que vas a morir’ / entonces fue que decidí aferrarme a la vida / y encontré una fuerza en mi interior que me llevó a pelear con todo / salí a la superficie y engañé a la muerte”. La música es un blues crudo, a base de slide y guitarra resonadora, con solos de viola eléctrica y armónica que Trout sentencia de manera visceral.

El ex guitarrista de los Bluesbreakers de John Mayall estuvo realmente a punto de morir a comienzos de año por una enfermedad que afectó su hígado y lo llevó a perder casi 50 kilos en pocos meses. Ese problema se sumó a que no tenía el dinero para afrontar el tratamiento indicado, en un país como Estados Unidos en el que sólo tienen acceso a una buena cobertura médica quienes pueden pagarlo. A través de una amplia red de difusión por Internet y algunos medios de comunicación, cientos de almas solidarias, entre ellas las de muchos fans, aportaron el dinero suficiente para ayudarlo. En mayo fue sometido a un trasplante y, si bien al principio sufrió algunas recaídas lógicas tras semejante intervención, hoy se recupera en una clínica de Omaha, Nebraska.

Cuando la enfermedad golpeó a su puerta estaba en plena grabación de este disco. Así que muchas de las canciones las escribió pensando que tal vez serían las últimas. The blues came comin’, editado por Provogue Music Production, es su vigésimo primer álbum. Eso sin contar los tantos otros que grabó junto a Mayall. En este último trabajo mantiene esa fusión de blues rock que lo caracterizó, aunque en líneas generales esta vez las canciones tienden a ser más bluseadas que rockeadas.

Diez de los doce temas fueron escritos por él. El ya mencionado The bottom of the river es el más impactante por lo que representa, por su sonido y porque su voz entona cada estrofa como si fuera la última. Take a little time es bastante más animada, con un ritmo que recuerda a la House is a rockin’ de Stevie Ray Vaughan, aunque no tan frenética. Born in the city es un slow blues en el que la guitarra ataca punzante desde su inicio y el tema que da nombre al disco es un blues bien básico jerarquizado por el hammond de John Mayall. Su ex jefe se suma también en una composición propia, Mayall’s piano blues, en el que ambos mantienen un diálogo a base de solos. El único cover es la magistral The whale have swallowed me, del legendario J.B. Lenoir.

La vida sigue para Walter Trout. También siguen los blues. Dos cosas a las que este notable guitarrista se aferra con todo lo que tiene.

3 comentarios:

Goyo Delta Blues dijo...

una historia de blues, y se trata de levantarse, no es un lamento, el blues te da la fuerza q necesitas.

fabian gremoliche dijo...

Emotivo disco de una fuerza descomunal, una gran prodccion, Dios bendiga a este musico que con alma de Blues que se merece los mejores aplausos.

Daniel D. Vita dijo...

buenisimo