viernes, 8 de noviembre de 2013

Clase de historia

Fotos Edy Rodríguez
El Roxy estaba lleno de gente. Contra todos los pronósticos, había más nacidos desde el advenimiento de la democracia para acá que cincuentones nostálgicos. Antes de que empiece el show, por los parlantes sonaba música de los 90 -Red Hot Chili Peppers, Soundgarden- y generó confusión en más de uno. Un canoso de anteojos le preguntó a su amigo pelado: “¿Che, no nos habremos equivocado de boliche?”. Unos minutos después sus dudas se disiparon. Se corrió el telón y apareció Claudio Gabis con su Gibson ES 335 y todo el halo de historia que lo rodea.

A Gabis también le sorprendió el promedio de edad del público. Pensar que en una época, cuando Manal estaba en su pico creativo, la vida era muy diferente a lo que es ahora. Los músicos eran hostigados, perseguidos, molestados y amenazados. Por eso hoy son más que músicos, son héroes y sobrevivientes de una época infame. Ellos combatían con canciones, armas mucho más valiosas y perdurables que las de fuego que los otros usaban para intimidarlos, lastimar y matar.

El otro día, en una entrevista, Gabis me dijo que en los 80 el público, colegas y periodistas le hicieron sentir que él estaba demodé, que ya no tenía más lugar en la escena musical. Eso lo impulsó a irse del país en busca de nuevos horizontes. Ahora, cada vez que viene a la Argentina la cosa se pone mejor. Su música es la música de todos. Sin Manal, Los Gatos, La Pesada o Almendra no habría rock nacional. Las modas pasajeras y sectarias con el tiempo desaparecen, la canción con alma y de raíz perdura y se revaloriza.

El show comenzó con La Cofradía del Blues haciendo un slow blues y luego Corazón destrozado, un boogie instrumental para calentar la sala. Respaldado por dos veteranos del rock embrionario, Ciro Fogliatta en teclados y Juan Rodríguez en batería, y dos de la nueva generación, Gustavo Giannini en bajo y Frans Banfield en guitarra y voz, Gabis dio rienda suelta a toda su expresividad y sentimiento.

Al principio hubo temas de La Pesada, la extraordinaria Bajando a Buenos Aires, Blues de la Tierra Supernova y Blues del terror azul, cantada por una efusiva Claudia Puyó, tal como lo hizo ante Néstor Kirchner en la Casa Rosada en 2007. Esto se acaba aquí, con Marcos Lenn como cantante invitado, y Rock de la mujer perdida, de Los Gatos. Un enérgico Frans Banfield cantó Crossroads, de Robert Johnson, con Gabis al mejor estilo Clapton en Cream, en lo que fue el único tema en inglés de la noche.

“Queremos homenajear a Pappo, el Maradona de la guitarra de blues”, anunció Gabis antes de los primeros acordes de Desconfío, que cantaron a dúo Lenn y Marcelo Champanier, vocalista argentino que, al igual que Banfield, vive en España.

“Ahora quiero presentar a mi hermano del alma, el Negro Medina”. El bajista apareció en escena con su enorme porte y vestido para un fogón. Detrás avanzó con paso firme Black Amaya. Las figuras históricas reemplazaron a Giannini y Rodríguez. Frans Banfield se quedó solo con los veteranos y dijo: “No puedo creer que esté parado acá”. “Disfrutálo, flaco”, le gritó uno desde el público. Entonces empezó la parte más Manal del show. Alejandro Medina cantó Avellaneda blues, Blues de un domingo lluvioso, con Pericles en saxo, y No pibe, mientras Gabis seguía con sus solos marca registrada.

“Este es uno de esos temas de Javier Martínez que son insuperables. Un aplauso también para Javier”, pidió Gabis y Medina hizo un gesto con su mano y agregó bromeando: “Pero uno solo, eh”. Gabis tocó Informe de un día medio tono más arriba que Medina y después pasaron a Más allá del valle, con Jorge Senno en lap steel. Sobre el final, y ya en clima de zapada pura, se lanzaron con Jugo de tomate, con todos los invitados cantando, más la mujer del Negro, Lola Medina. El bis llegó con Boogie de Claudio. Fue la despedida ideal para una noche cargada de nostalgia y buena onda, una noche de rock nacional y blues porteño que se transformó en una verdadera clase de historia.


7 comentarios:

Marcos Lenn dijo...

Martin...abrazo grande loco!! (....)

Gustavo Pollo Zungri dijo...

gracias por tu trabajo Martin , valorable esfuerzo de dar una mano al ambiente del blues local

Juju Estrin dijo...

coincido con el pollo!

Roger Rugilo dijo...

Gracias Martin por el apoyo de siempre.Fue una gran noche y una gran satisfaccion poder estar ahi viendo esa reunion historica!!Roger

Juan Pablo Di Donato dijo...

el Blues es un vampiro , vivio mas de 100 años y si no murio ! ya no muere mas . Es la mejor musica que el hombre dio . Es un buen desafio ponerlo en 10 . Me dicen , che es aburrido ! y se vuelven a equivocar.

Diego Czainik dijo...


Si, gracias Martín!!!

Claudio Kleiman dijo...

Bien ahí, Martín