domingo, 18 de diciembre de 2011

Lazos de familia


El blues se renueva día a día y Trampled Under Foot es una prueba cabal de ello. Los hermanos Schnebelen son jóvenes pero saben bien lo que hacen. Al legado familiar, le sumaron talento, pasión y un profundo respeto por la tradición del blues. Wrong side of the blues es un álbum directo, formidable y sin retoques. Tiene doce temas, todos compuestos por los hermanos, en los que la guitarra de Nick Schnebelen se convierte en el general de esta tropa de asalto blusera. Danielle se encarga del bajo y de cantar en la mayoría de las canciones. Mientras que el tercer eslabón, Kris, también canta como sus hermanos y aporrea la batería con precisión y soltura.

Los “creadores” des esta gran banda son Bob y Lisa Schnebelen , los padres de los chicos. Ellos son músicos pero nunca salieron del área de Kansas City. Pusieron toda su dedicación en transmitirles y enseñarles a sus hijos todos los secretos y trucos que conocían y también a que aprendieran la historia de la música de raíces. Así, en 2006, los hermanos salieron al ruedo. Desde entonces vienen cautivando audiencias en EE.UU. y Europa. Wrong side of the blues es su quinto disco, todos editados por pequeños sellos independientes.

Los hermanos tocan blues sin tapujos. Get it straight abre el disco con un poderoso azote vocal de Danielle, mientras la guitarra de Nick hace honor al premio Albert King a la promesa del blues que recibió en 2008. Bad woman blues tiene el espíritu de Bo Diddley con ciertos retazos campestres, mientras que el tema que da nombre al disco, cantado por Danielle, es de esos que van camino a la vitrina que seleccione lo mejor del año. Pero no es el único, She's long, tall and gone combina una guitarra en llamas, la voz compenetrada de Nick y el aporte sublime de la armónica de Kim Wilson. Otros temas para destacar son Heart on the line, que tiene el sonido del bajo bien al frente con Danielle cantando como si se le fuera la vida en ello y la guitarra de Nick viboreando entre verso y verso. The fool tiene la impronta de un down home blues con swing gracias al aporte de Mike Finnegan con el Hammond B-3.

El productor Tony Braunagel dejó que cada instrumento brille, que las voces se escuchen bien adelante para captar lo que cada uno de los hermanos puede dar de sí mismo. Su idea fue que el álbum suene tal cual ellos lo hacen en vivo. Y creo que lo logró. Wrong side of the blues es un disco excepcional, en el que los lazos de familia están intactos, así como el futuro del blues.