lunes, 4 de octubre de 2010

El efecto Entre Copas

Hace un par de sábados miraba con atención la góndola de los vinos de un hipermercado y me encontré con que había una docena de pinot noir distintos. De ahí me fui a una conocida vinería y me encontré frente a una decena de botellas más. Compré algunas para probar, porque realmente el pinot es una uva muy interesante (por ahora no pienso en cambiarle el nombre al blog por Pinot & Blues) que va bien con lo que sea. Es un vino súper amable para tomarlo durante una charla o hasta en una sobremesa. Es delicado y no abruma. Y se puede paladear con gusto.

Consulté a un especialista para saber el por qué de este nuevo boom de pinot noir en Argentina. La respuesta de Daniel López Roca (creador de Argentine Wines) fue sencilla y razonable: “Claramente se debe al aumento del consumo en EE.UU. a partir de la película Entre Copas (Sideways / 2004)”. Y eso no es una apreciación de Daniel, sino que está fundamentado en un paper de Steven Cuellar, de la Universidad de Sonoma titulado The Sideways Effect: A Test for Changes in the Demand for Merlot and Pinot Noir Wines (El efecto Entre Copas: una prueba del cambio en la demanda de vinos merlot y pinot noir). Ahora, esto que pasa en EE UU desde hace unos años, está empezando a verse acá con fuerza. Le pregunté además si como efecto colateral también está en retroceso el consumo de merlot. “Cayó estrepitosamente en el mundo, se está recuperando afuera, pero acá no hay a quién vendérselo”, explicó.

Ya que este verano habrá una amplia variedad de pinot para elegir le pedí a Daniel que recomendara algunos: “Los que más me gustan son Chacra 32, Chacra 55 y Barda. En cuanto a vinos más accesibles están Fond de Cave Reserva, Marcus Gran Reserva y Barrel Fermented de Schroeder; otros: Finca Roja, Saurus Patagonia Select, Fin del Mundo Pinot Reserva, Primus Pinot Noir, y varios más. No recuerdo haber tomado uno que no me gustase”.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

De "Entrecopas"

MAYA: Why are you so into Pinot? It's like a thing with you.

MILES: I don't know. It's a hard grape to grow. As you know. It's thin-skinned, temperamental, ripens early. It's not a survivor like Cabernet that can grow anywhere and thrive even when neglected. Pinot needs constant care and attention and in fact can only grow in specific little tucked-away corners of the world. And only the most patient and nurturing growers can do it really, can tap into Pinot's most fragile, delicate qualities. Only when someone has taken the time to truly understand its potential can Pinot be coaxed into its fullest expression. And when that happens, its flavors are the most haunting and brilliant and subtle and thrilling and ancient on the planet.

Maya has found this answer revealing and moving.

MILES: I mean, Cabernets can be powerful and exalting, but they seem prosaic to me for some reason. By comparison.
(…)
MILES: I don't know. Why are you into wine?
(..)
MAYA: No, but I do like to think about the life of wine, how it's a living thing. I like to think about what was going on the year the grapes were growing, how the sun was shining that summer or if it rained... what the weather was like. I think about all those people who tended and picked the grapes, and if it's an old wine, how many of them must be dead by now. I love how wine continues to evolve, how every time I open a bottle it's going to taste different than if I had opened it on any other day. Because a bottle of wine is actually alive -- it's constantly evolving and gaining complexity. That is, until it peaks -- like your '61 -- and begins its steady, inevitable decline. And it tastes so fucking
good.

Marcos dijo...

sublime uva

Grace Pousá dijo...

Tomaré debida nota de esto y lo buscaré en góndola en próxima visita al super....después te cuento..

Miles dijo...

PD: I am NOT drinking any fucking Merlot!

Anónimo dijo...

Invita Grace! Dsp te paso mi mail.