lunes, 17 de abril de 2017

El sueco que conquistó Chicago


En 1963, Per "Slim" Notini formó la primera banda de blues de Suecia, la Slim's Blues Gang, y al año siguiente, según consignó Samuel Chartes, el grupo editó el primer disco de blues de ese país. Casi en paralelo, los dueños de Sonet Records, un sello local que llevaba menos de una década grabando artistas de jazz colaboró con la llegada a Estocolmo de legendarios bluesmen de Chicago, como parte de los American Folk Blues Festivals que organizaban dos promotores alemanes. De esa manera, Muddy Waters, Willie Dixon y Sonny Boy Williamson, entre otros, llegaron por primera vez a ese país nórdico y dejaron su huella. En los meses siguientes, gracias a la difusión de los artistas negros en Europa el blues tuvo un inesperado boom que Sonet supo capitalizar en un acuerdo comercial con Chess Records. Fue entonces cuando apareció en escena Per-Åke Tommy Persson, o simplemente "Peps".

En 1967, se cruzaron los caminos de Peps Persson, Slim Notini y Sonet Records. El sello decidió grabar su primer disco de blues local y para eso firmaron con Persson quien tenía una sólida base de blues de Chicago. Peps llamó a su amigo Slim para que colaborara con su banda. El resultado fue el álbum Blues Connection. El contexto histórico es importante: por aquél entonces en Suecia, al igual que en gran parte de Europa, primaba el sonido de las bandas y solistas ingleses, y los músicos locales no querían imitarlos. Las visitas que pocos años antes habían recibido de los pioneros del blues los habían marcado a fuego y eso es lo que buscaban emular pero con un toque autóctono. La relación comercial entre Sonet y Peps, que por esa época se presentaba con el nombre artístico de Linkin' Louisiana Peps, se había consolidado y, en 1969, al frente de una nueva banda, Blues Quality, lanzó el disco Sweet Mary Jane, con la polémica portada de los músicos entremezclados con vigorosas plantas de marihuana. El sonido blusero del grupo en ese álbum no tenía absolutamente nada que envidiarle al de los Bluesbreakers de John Mayall.

A comienzos de la década del setenta, Sonet contrató a Samuel Charters para que produjera algunos discos de blues. La llegada del prestigioso investigador y musicólogo a Suecia se convirtió en un hito del blues. Primero porque sería el inicio de una relación que derivó algunos años más tarde en la serie de discos conocida como The Legacy of the Blues, que incluyó entrevistas y grabaciones con una docena de músicos como Big Joe Williams, Lightinin' Hopkins, J.D. Short, Mighty Joe Young, Memphis Slim y Champion Jack Dupree, entre otros. Pero antes de que eso sucediera, en 1972, Charters creó un nexo directo entre Estocolmo y Chicago para el que contó con la figura y el talento de Peps.

Charters recordó que el día que Peps llegó a Chicago "el clima estaba helado y soplaba un viento crudo desde el lago Michigan", y el sueco bajó del avión vistiendo apenas un pullover liviano, un saco y pantalones tweed. Llevaba el estuche de su guitarra y una valija en la que había algo de ropa, cuerdas y armónicas. Cuando Charters le preguntó qué era lo primero que quería hacer en la ciudad, Peps le respondió que deseaba ir a Sylvio's, uno de los bares más tradicionales de blues de la década del cincuenta. Peps no tendría suerte porque ese antro había cerrado hacía un tiempo así que ambos fueron a parar a Theresa's. En los próximos días le esperaría una agenda cargada. Charters le había organizado cuatro sesiones de grabación. La primera con Sunnyland Slim y su banda. Luego con Mighty Joe Young, después con los Aces y, por último, con Jimmy Dawkins.

La primera de esas sesiones encontró al sueco, de cabellera larga y aspecto hippie, cara a cara con uno de los popes de Chicago. El viejo Sunnyland Slim tocaba un blues `bien clásico y llevó a Carey Bell en armónica, Joe Hooper en bajo y W.W. Wiliams en batería. Con ellos, Peps cantó y tocó la guitarra. Cinco canciones quedaron registradas en el álbum doble The week Peps came to Chicago, entre ellas, cuatro composiciones del sueco, así como también una toma alternativa de There's tears in your eyes. Según recordó Charters, los músicos quedaron muy impresionados con Peps.

La movida siguió en los estudios Sound, ubicados sobre la avenida Michigan, al comando de Stu Black. con Mighty Joe Young, el bajista James Green y el baterista Alvino Bennett. Esta vez, el sueco cantó y tocó la armónica. En el disco quedaron registradas otras cinco canciones -cuatro escritas por él y una por Young- y dos versiones alternativas. En cada una de esas interpretaciones se percibe un sonido más moderno pero con el mismo espíritu blusero de la anterior. El siguiente encuentro fue con los Aces -los hermanos Dave y Louis Myers, y Fred Below Jr.- y Peps se dio el lujo con su armónica de liderar, por unas horas, la banda que había estado detrás de Little Walter y Junior Wells. Con ellos también tocó sus propios temas y una versión de Gipsy woman, de Muddy Waters. Para el final de ese raid blusero le quedaba el encuentro con Jimmy Dawkins, figura ascendente de la escena de Chicago. La sección rítmica estuvo a cargo de Mac Thompson en bajo y Bobby Davis en batería, con la colaboración del veterano pianista Johnny "Big Moose" Walker. El repertorio, esta vez, incluyó más covers: Juke, Key to the highway y Going back to the country.

Para Samuel Chartes, la semana que Peps estuvo en Chicago "fue uno de esos momentos que abrió una nueva dimensión en la música sueca". Pero no fue sólo eso, a casi medio siglo de aquellas históricas jornadas, solo comparables con las grabaciones de Fleetwood Mac o los Stones en Chess Records, podemos decir que también fue un momento bisagra que contribuyó aún más a la universalización del blues. El sueco no se amilanó, les enseñó sus propias canciones, tocó con ellos y hasta cantó. Y los músicos locales lo aceptaron por su talento, su respeto y su profundo conocimiento de lo que estaba interpretando.


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