viernes, 14 de junio de 2013

El bluesman olvidado

Jimmy Reed llegó a su apogeo a mediados la década del 50 con una sucesión de éxitos imborrables como Honest I do, Baby what you want me to do y You don’t have to go. Por aquél entonces, en el mundo del blues, sólo B.B. King y Ray Charles lo superaban en ventas. Jimmy Reed tenía un estilo simple pero bien definido. Hoy, a más de 35 años de su muerte, su sonido es fácilmente reconocible y su figura integra el podio de bluseros legendarios.

A comienzos de los 60, Jimmy Reed hizo varias giras por Europa y sus canciones comenzaron a ser versionadas por muchos otros artistas del género. Así fueron surgiendo algunos que intentaron copiar su estilo, o al menos buscarle una vuelta de tuerca a la hora de interpretar sus canciones. Un claro ejemplo de eso es Jimmy Reeves Jr., un oscuro -y no muy talentoso- cantante que fue sepultado por la historia, pero que dejó un disco notable, no tanto por su participación, sino por la banda que lo respaldó.

Jimmy Reed
El nombre de Jmmy Reeves Jr. no figura en el Big Book of Blues, de Robert Santelli, ni en Nothing but the Blues, de Lawrence Cohn, y tampoco en All Music Guide to Blues. En la web, en tanto, hay muy pocos datos sobre él. Uno que circula es que al principio se presentaba en vivo con el nombre de Jmmy Reed Jr. y eso habría provocado malestar en Jimmy Reed y en su hijo, que lo acompañaba en algunos shows y que también se presentaba con ese nombre., incluso hay sospechas de que el imitador tuvo que cambiar su nombre artístico por una demanda legal en su contra por parte de los Reed’s.

Willie Dixon
El misterio sobre la vida de Jimmy Reeves es tal que no hay referencias sobre su lugar y fecha de nacimiento ni tampoco sobre si murió o sigue vivo. Y menos sobre su verdadera identidad. Lo que sí se sabe es cómo llegó a grabar el álbum Born to love me, en 1970. Fue una ocurrencia de Willie Dixon, quien buscaba un éxito comercial para el sello Checker, subsidiario de Chess Records. Y Reeves le cayó justo. En la foto de la portada aparece sosteniendo una guitarra y con una armónica con soporte, al mejor estilo Jimmy Reed. Pero es una foto engañosa: Reeves no tocó ningún instrumento durante la grabación.

Big Walter Horton
Willie Dixon se encargó de rodearlo con lo mejor que tenía a mano. Entre él y Sylvester Bowen se encargaron del bajo. Matt Murphy y Mighty Joe Young fueron los guitarristas; Lafayette Leake y Sunnyland Slim alternaron en piano; Big Walter Horton sopló la armónica; Morris Jennings tocó la batería; y The Pic Ups hicieron los coros.

El álbum tiene 11 temas: cuatro fueron compuestos para la ocasión por Dixon, incluso el que da nombre al disco. Seis son covers de Jimmy Reed como Honest I do, Bright Lights, Big City, y, por supuesto, Baby, wat you want me to do. El primer track, Love that woman, fue compuesto por Lafayette Leake. La banda suena vigorosa y ensamblada. La guitarra de Matt Murphy, junto con la armónica de Walter Horton, se destacan por los solos, mientras el piano, tanto cuando lo toca Sunnyland Slim o Lafayette Leake, le aporta una dosis de barrelhouse a la presentación. Los coros refuerzan la voz de Reeves, quien no desentona pero tampoco deslumbra.

Pág. 27 Blues Unlimited Nº 85
Una reseña que me aportó Juan Urbano López, firmada por Gary von Tersch, que salió publicada en el número 85 de la revista Blues Unlimited, en octubre de 1971, es bastante positiva. Si bien aclara que se trata de un “imitador” de Jimmy Reed, agrega que Reeves “tiene lo suyo” y resalta su “voz vibrante, nasal y convincente”. Y después elogia el notable aporte de Horton en armónica y de los dos pianistas.

Lo cierto es que esta joya oculta fue rescatada del olvido por un sello japonés hace cinco años y, si bien es difícil de conseguir, ahí está para el que quiera escucharla. Mientras, el misterio de qué fue de la vida de Jimmy Reeves Jr. seguirá hasta que alguien que sepa lo que pasó rompa el manto de olvido que lo sepultó.

3 comentarios:

Ezequiel Diaz Baruj dijo...


Gracias por compartir esta pasión martin ! abrazo

Mississippi Danny dijo...


interesante eh. buena reseña martin.

An Díaz dijo...

Buenísima la historia! Gracias por compartirla!