miércoles, 4 de julio de 2012

High water everywhere

Charley Patton está considerado como el padre del blues del Delta. Según varias fuentes, nació alrededor de 1891 en Bolton, Mississippi, y murió el 28 de abril de 1934 en Indianola. Sus restos descansan en el cementerio del pequeño pueblo de Holly Ridge. Su muerte ocurrió dos años antes de que Robert Johnson grabara la primera parte de sus 29 canciones y cuando B.B. King, que nació en Indianola, tenía apenas diez años. La influencia de Patton en el blues trascendió a su época, su forma de cantar y de tocar la guitarra –una hermosa Stella de madera oscura- pasó de generación en generación y sus canciones son hoy crónicas de otros tiempos.

Uno de esos temas es High water everywhere, que Patton grabó en dos partes en octubre de 1929. La letra está inspirada en las inundaciones que arrasaron con los estados de Mississippi, Arkansas, Illinois, Kentucky, Louisiana, Missouri, Tennessee, Texas, Oklahoma y Kansas entre 1926 y 1927. Todo comenzó durante el verano de 1926, cuando las intensas lluvias desbordaron el río Mississippi. La situación produjo un efecto dominó. Para la Navidad, el río Cumberland llegó a su pico histórico de crecida e inundó la ciudad de Nashville, en Tennessee. A comienzos de 1927 la situación se descontroló del todo causando pérdidas millonarias y la muerte de más de 240 personas. Además, la inundación profundizó las diferencias sociales y raciales en esa parte de los Estados Unidos: mientras los blancos fueron rescatados por los gobiernos estatales y el nacional, los negros tuvieron que acomodarse en precarios campos de refugiados o arreglarse por su cuenta. El agua recién comenzó a ceder en junio de 1927 pero las consecuencias durarían años.

Desde el punto de vista cultural, la inundación quedó retratada en parte de la obra del escritor William Faulkner y en canciones de músicos como Barbecue Bob y Bessie Smith, y también en When the levee breaks, de Memphis Minnie y Kansas Joe McCoy, que muchos años después popularizó Led Zeppelin. Pero sin dudas la canción de Patton es la más representativa de todas por su fuerza interpretativa: el sonido de percusión que logró golpeando la caja de su guitarra mientras rasgaba las cuerdas con furia, influyó definitivamente en todos los demás músicos del Delta. Se trata de un sonido dramático, profundo, visceral, que seguramente aprendió escuchando a sus antecesores, que a su vez habían escuchado a los esclavos que habían llegado del África.

The water at Greenville and Leland / Lord, it done rose everywhere / Boy, you can't never stay here / I would go down to Rosedale / but, they tell me there's water there. La letra es un relato preciso, con una prosa singular y auténtica, que describe a la perfección lo que él veía y lo que le contaban los demás: agua por todos lados. “Oh Señor ¿adónde debería ir?”, se preguntaba Patton casi con desesperación.

El tema fue de versionados decenas de veces a lo largo de los años pero muy pocos se animaron a grabarlo. Honeboy Edwards lo interpretó en sus sesiones de 1999, y fue editado en el disco Shake 'em on down. Rory Block hizo lo propio en su álbum From the dust, en 2005. Joe Bonamassa la tocó en vivo en el Royal Albert Hall, en 2009, y quedó registrado en un álbum doble y DVD. En 2001 Bob Dylan compuso Highwater (for Charley Patton), que apareció en el disco Love and theft, que cita parte de la letra de la canción original mezclada con extractos de Dust my broom de Robert Johnson y otros clásicos. Este es un buen punto de partida para descubrir la música de uno de los pioneros de la música contemporánea.