viernes, 29 de junio de 2012

Pinoteando

En los últimos años hubo un boom de pinot noir en la Argentina. Como ya expliqué en otros post, el efecto Entre copas, por la película que protagonizó Paul Giamatti, generó que el pinot se convirtiera en la uva top del mercado vitivinícola estadounidense y también en algunos países europeos. Y aquí pasó algo similar. El pinot desplazó casi por completo del mercado al merlot. Recuerdo que me lo había anticipado hace un par de años el sommelier Daniel López Roca: “El merlot no se lo van a vender a nadie”, me dijo. Hoy en las vinerías, hay botellas de pinot de casi todas las grandes bodegas y de otras más pequeñas también. El fin de semana probé el Unoaked cosecha 2010 de Nieto Senetiner, un vino fresco, delicado en boca y muy equilibrado. Según explica en la contraetiqueta, el enólogo de la bodega decidió no pasar el vino por madera para “potenciar sus bondades”. Y la verdad hay que decirla: es un vino exquisito. Esta vez fue compañero de unos capeletis caseros con manteca y salvia al ritmo del blues.