El álbum Didi, único registro como band-leader del pianista, compositor y productor Fernando Gelbard, se publica por primera vez en la Argentina en formato CD. Editado por RP Music, el lanzamiento recupera una obra clave del jazz local grabada en 1974 y suma dos bonus tracks, en una edición que completa el recorrido internacional del disco, previamente publicado en LP en el Reino Unido, Japón y, recientemente, reeditado en vinilo en Alemania.
Originalmente editado por el sello Redondel, Didi ocupa un lugar
singular dentro de la discografía del jazz argentino. Aunque Gelbard integró
innumerables grupos y participó en grabaciones y presentaciones históricas,
este álbum fue el único en el que asumió el rol central de compositor e
intérprete. “La selección de los temas de Didi fue algo natural. Me
dije: ‘los voy a componer yo todos’”, recordó el músico en diálogo con la
Agencia Noticias Argentinas. En una escena dominada por standards y repertorio
compartido, la decisión de crear un programa íntegramente propio marcó una toma
de posición artística.
El disco fue grabado en un contexto tan fértil como incierto. A comienzos de
los años setenta, Gelbard era parte activa de la vibrante escena porteña,
habitual de las jam sessions que se
realizaban en la casa de Carlos Tarzia y punto de encuentro intergeneracional
del jazz local, con visitas de figuras internacionales. Al mismo tiempo, el
clima político anticipaba tiempos difíciles. “Era un momento muy especial
porque yo sabía, como mi papá había sido ministro de Economía de Perón, que si
se venía un golpe militar, me iban a matar o me iba a tener que ir, y entonces
ese disco tenía que salir ‘ahora o nunca’”, explicó. “Entonces fui a los
estudios Music Hall, que tenía una consola de ocho canales, y ahí grabé el
disco rodeado de un grupo de músicos de primerísima”.
Para la grabación, Gelbard convocó a colegas y amigos que definieron el
sonido del álbum: Horacio “Chivo” Borraro en saxo tenor, Ricardo Salas en bajo
eléctrico, Norberto Minichilo en batería, “Chino” Rossi en percusión y Rubén
Rada en percusión y voz. La producción quedó en manos de Juan Carlos Maqueira y
AlbertoTsalpakian, mientras que Gelbard se concentró en la composición y la
interpretación. “Con el Negro Rada éramos amigos y se me ocurrió llamarlo para
grabar, porque hay una fórmula que no falla: si uno se rodea de los mejores
músicos, es más factible que el disco salga bien”, señaló.
Titulado con el sobrenombre de su esposa, a quien está dedicado, Didi abre con Hola Didi, una pieza que funciona como homenaje íntimo y declaración estética. El álbum refleja además la curiosidad tecnológica del período: Gelbard utilizó piano eléctrico y un sintetizador Moog —“probablemente uno de los primeros sino el primero en la Argentina”— y desarrolló parte del material a partir de la experimentación sonora. “De repente me levantaba en medio de la noche y empezaba a buscar sonidos e ideas. Fue pura inspiración, es muy difícil de explicarlo”, afirmó.
La edición en CD incorpora dos bonus tracks: Havana Nights, una improvisación y experimento de Gelbard, y una
mezcla alternativa de Alevacolariea,
composición compartida con Rada. Para el músico, el álbum conserva vigencia:
“El disco sintetiza el sonido de la década del setenta, un sonido que
probablemente es válido hoy en día”.
Radicado desde hace años en Estados Unidos, Fernando Gelbard desarrolló una
extensa trayectoria internacional como productor, arreglador y músico, trabajó
con figuras como Rob McConnell, Phil Woods, Enrico Rava, Miles Davis y Henry
Mancini, entre muchos otros, además de editar y recuperar grabaciones
históricas de músicos argentinos en el exterior. La llegada de Didi en
CD al país no solo completa su circulación local, sino que devuelve al presente
una pieza fundamental de la historia del jazz argentino.
