lunes, 10 de noviembre de 2014

Blues, soul y Billy Boy


Billy Boy Arnold es uno de los bluseros de la vieja guardia que todavía gira y graba. Con 79 años recién cumplidos acaba de sacar un nuevo disco con mucho soul y bien urbano, muy distinto a su trabajo anterior, de 2012, en el que homenajeó, con formato acústico, al legendario Big Bill Broonzy. The blues soul of Billy Boy Arnold fue editado por el sello Stony Plain y producido por Duke Robillard, quien aporta todo su talento y diferentes matices desde su guitarra. Pero además el disco se ve reforzado por los caños de Roomful of Blues, Bruce Bears en piano, Brad Hallen en bajo y Mark Texeira en batería.

Robillard logró darle un sonido más actual a uno de los músicos más tradicionales de Chicago, que a su vez no resigna su clásico estilo vocal y el sonido expeditivo de su armónica. Algunos de los temas fueron compuestos por Arnold, como por ejemplo Dance for me baby, una de las más crudas interpretaciones de todo el repertorio, y Keep on rubbing, en la que sopla su armónica con tanta soltura que el pequeño instrumento parece un chicle. Entre las más souleadas se encuentran Coal man, que derrocha puro estilo Memphis en cada uno de sus acordes; 99 Lbs., escrita por Donald Bryant; y Don’t set me free, inspirada en la brillante interpretación de Ray Charles.

Otras gemas del disco son Worried dream, de B.B. King, que empieza con Arnold cantando con mucho sentimiento y la guitarra de Robillard que lo acompaña lanzando agujas bluseras hasta que se acopla toda la banda con una fuerza descomunal. También es notable como encara St. James Infirmary, con exquisitos arreglos jazzeros en los que su armónica se retroalimenta con la potencia de la sección de vientos. Arnold también demuestra que puede rockear como en los 50 cuando aborda Nadine, de Chuck Berry.

Billy Boy Arnold y Duke Robillard conformaron una excelente sociedad que quedó plasmada en cada una de las 14 canciones y para el guitarrista no quedan dudas: “Su talento como compositor, cantante, armoniquista e historiador todavía tiene mucho swing, y en este disco él demuestra su aptitud y amor por las muchas facetas del blues”.